Seguro que lo has visto más de una vez: un jugador con muy buena técnica que, en el partido, conduce cuando debería pasar o dispara cuando tenía a un compañero solo. Y al contrario, jugadores que sin ser los más rápidos ni los más habilidosos parecen hacer siempre lo correcto. La diferencia suele estar en la toma de decisiones en fútbol.
Mucha gente piensa que esto es algo con lo que se nace, eso que llamamos “tener visión de juego”. Mi experiencia como entrenador me dice otra cosa: decidir bien se puede entrenar. En este artículo te explico qué hay detrás de una buena decisión, por qué no basta con la técnica y cómo lo trabajamos en nuestras sesiones de tecnificación en Alcalá de Henares.
Qué significa decidir bien en un campo de fútbol
Cada vez que un jugador participa en una jugada, pasa por tres pasos, muchas veces en menos de lo que tardamos en contarlos:
- Percibir: mirar dónde están el balón, los rivales, los compañeros y los espacios.
- Decidir: elegir entre las opciones disponibles, como pasar, conducir, regatear o finalizar.
- Ejecutar: llevar a cabo la acción con la técnica adecuada.
Cuando una jugada sale mal, solemos fijarnos solo en el tercer paso: “ha pasado mal”. Pero muchas veces el error estaba antes. El jugador no había mirado, o miró tarde, y cuando le llegó el balón ya no tenía buenas opciones.
Por qué la técnica sola no es suficiente
Técnica y decisión van de la mano. Un jugador que domina el balón tiene más opciones entre las que elegir y puede levantar la cabeza porque no necesita mirarlo todo el tiempo. Pero si solo repite gestos sin rivales ni contexto, aprende a ejecutar y no a resolver.
Por eso no separamos una cosa de la otra. Un control orientado, por ejemplo, ya es una decisión: el jugador tiene que saber hacia dónde va a jugar antes de que le llegue el balón.
Errores de decisión habituales en fútbol base
Estos son los que más vemos en jugadores jóvenes. Son normales en la etapa de formación y se pueden mejorar:
- Mirar solo el balón y descubrir la presión del rival cuando ya está encima.
- Decidir antes de ver: tener pensado regatear pase lo que pase.
- Elegir siempre lo mismo, lo que hace al jugador previsible.
- Precipitarse por miedo a fallar y deshacerse del balón aunque haya tiempo.
- Pensar solo en sí mismo y no ver al compañero mejor situado.
Cómo trabajamos la toma de decisiones en MR Fútbol
Nuestras sesiones de tecnificación duran 60 minutos y siguen siempre cuatro bloques. La decisión está presente en todos ellos:
1. Calentamiento-juego
Empezamos con un juego vinculado al objetivo del día. Desde el primer minuto, el jugador tiene que estar atento y resolver situaciones, no solo activarse.
2. Pases, perfilamientos y controles
Perfilarse bien permite ver más campo y, por tanto, tener más opciones. Aquí insistimos en mirar antes de recibir y en que cada control prepare la siguiente acción.
3. 1v1, 1v2 y 2v1
Es el bloque donde más se nota. En un 2v1 el jugador debe leer al defensor: si le sale, paso; si se queda con mi compañero, sigo. En un 1v2 la decisión cambia, porque también hay que saber proteger o salir de la presión. Y en el 1v1, medir al rival, fijarlo y ajustar la distancia forman parte de la misma decisión. Te lo contamos con detalle en nuestro artículo sobre cómo mejorar el regate.
4. Finalizaciones a portería
Variamos la forma de finalizar para que el jugador no repita siempre el mismo gesto, sino que elija cómo definir según la situación: colocar, ajustar o golpear más fuerte.
Con un máximo de 10 jugadores y 2 entrenadores por grupo, podemos dar feedback individual. Y aquí hay un detalle importante: para aprender a decidir, a veces ayuda más una pregunta que una orden. “¿Qué has visto?”, “¿qué otra opción tenías?”. Si la respuesta sale del jugador, es más fácil que la recuerde en la siguiente jugada.
Cómo pueden ayudar las familias
Lo que pasa fuera del campo también influye en cómo decide un jugador. Tres ideas sencillas:
- No le digas qué hacer durante el partido. Si desde la grada oye “¡pasa!” o “¡tira!”, deja de mirar el campo y decide por lo que oye. Le quitas la oportunidad de aprender.
- Pregunta en lugar de corregir. Un “¿qué jugada te ha gustado más?” de camino a casa ayuda más que repasar sus errores.
- Valora la decisión, no solo el resultado. Un buen pase que el compañero no aprovecha sigue siendo una buena decisión.
Si quieres profundizar, tenemos un artículo dedicado a cómo ayudar a tu hijo a mejorar sin presionarle.
Tres hábitos que el jugador puede practicar por su cuenta
- Mirar antes de recibir: en cualquier entrenamiento o partido, proponerse mirar a los lados antes de que llegue el balón.
- Jugar en espacios reducidos con amigos: los partidillos con poco espacio obligan a resolver rápido.
- Observar partidos fijándose en un jugador: ver qué hace sin balón, cuándo mira y qué elige.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se puede empezar a trabajar la toma de decisiones?
Desde pequeños, siempre a través del juego y adaptando la exigencia a cada edad. En nuestra academia entrenan jugadores de 5 a 17 años, y lo que cambia con los años es la dificultad de las situaciones que tienen que resolver.
¿Se puede mejorar con una sola sesión a la semana?
Sí, si es un trabajo complementario. El jugador sigue entrenando y compitiendo con su club, y en MR Fútbol dedica una sesión semanal a su técnica individual y a las situaciones de 1v1, 1v2 y 2v1, con correcciones personalizadas. Lo que aprende aquí lo aplica allí.
Mi hijo se bloquea en los partidos, ¿es un problema de decisión?
Puede tener varias causas, como la presión, el miedo a equivocarse o la falta de recursos técnicos. Un entorno en el que pueda fallar sin miedo suele ayudar. Hablar con sus entrenadores es un buen primer paso y, si el malestar persiste, lo adecuado es consultar con un profesional.
Ven a probar una sesión
Si quieres que tu hijo o tu hija aprenda a mirar, a decidir y a ejecutar mejor, ven a conocernos en nuestras sedes de Alcalá de Henares. La tecnificación cuesta 65 €/mes, sin matrícula y con la equipación incluida.
Reserva una clase de prueba o escríbenos por WhatsApp al 644 218 207.





