Cómo jugar con las dos piernas: guía para jóvenes futbolistas

por | Sep 23, 2026 | Tecnificación

“Mi hijo solo le da con la derecha”. Es una de las frases que más escucho a las familias cuando llegan a nuestras sesiones de tecnificación en Alcalá de Henares. Y es lógico: casi todos los niños empiezan a jugar con su pierna dominante porque es la que les da seguridad. El problema llega cuando el juego se acelera y el rival ya sabe hacia dónde se va a perfilar siempre.

En este artículo te explico por qué aprender a jugar con las dos piernas es una de las mejores inversiones que puede hacer un jugador joven, qué errores vemos con más frecuencia y cómo lo trabajamos en MR Fútbol Academy semana a semana.

Por qué importa tanto jugar con las dos piernas

Un futbolista que solo domina una pierna juega con la mitad del campo cerrado. Cuando recibe, necesita acomodarse el balón hacia su lado bueno, y ese toque de más es tiempo que el rival aprovecha para presionar. En cambio, el jugador que se siente cómodo con ambas piernas:

  • Decide más rápido, porque tiene más opciones reales en cada acción.
  • Es más difícil de defender: el rival no puede orientarle hacia su pierna mala.
  • Protege mejor el balón, al poder conducir y controlar con la pierna más alejada del defensor.
  • Tiene más ángulos de pase y de disparo, sobre todo en espacios reducidos y cerca del área.
  • Puede jugar en más posiciones, algo que los entrenadores de club valoran mucho.

No se trata de que las dos piernas sean idénticas. Se trata de que la pierna no dominante deje de ser un problema y se convierta en un recurso.

Los errores más habituales al trabajar la pierna mala

1. Entrenarla solo “cuando toca”

Muchos jugadores dedican a su pierna no dominante cinco minutos sueltos al final del entrenamiento. Así no se consolida nada. La pierna mala mejora cuando se usa de forma constante, dentro de los ejercicios de siempre.

2. Hacerlo sin oposición ni decisión

Golpear contra una pared ayuda al principio, pero en el partido la pierna mala tiene que aparecer con un rival encima y con poco tiempo. Si solo se entrena en situaciones cómodas, en el partido el jugador vuelve a su pierna buena.

3. Corregir solo el golpeo

La lateralidad no es solo pegarle con la izquierda o con la derecha. Incluye cómo se perfila el cuerpo, cómo se controla el balón, hacia qué lado se conduce y cómo se regatea. Si el perfil corporal no cambia, la pierna tampoco lo hará.

Cómo lo trabajamos en MR Fútbol Academy

En nuestra tecnificación la lateralidad no es un ejercicio aparte: está presente en toda la sesión. Cada sesión dura 60 minutos, en grupos de máximo 10 jugadores y con 2 entrenadores, y sigue siempre la misma estructura de cuatro bloques.

Bloque 1: calentamiento-juego

Un juego vinculado a lo que vamos a trabajar ese día. Desde el primer minuto introducimos reglas que obligan a usar las dos piernas, para que el jugador empiece a normalizarlo sin darse cuenta.

Bloque 2: pases, perfilamientos y controles

Aquí trabajamos el control orientado y el perfil del cuerpo hacia ambos lados. Un buen control con la pierna no dominante, que deja el balón preparado para la siguiente acción, vale más que muchos golpeos sueltos.

Bloque 3: 1v1, 1v2 y 2v1

Situaciones reales de regate y toma de decisiones. Enseñamos una secuencia de regate que no cambia: medir al rival, fijarlo, ajustar la distancia, bajar el centro de gravedad, desacelerar, amagar o fintar y acelerar. El jugador la practica saliendo hacia los dos lados, no solo hacia el cómodo.

Bloque 4: finalizaciones en espejo

Todas las finalizaciones se hacen en espejo: el mismo ejercicio por el lado izquierdo y por el lado derecho. Variamos la forma de finalizar (de lado, de espaldas, con control orientado o tras regate) y el jugador tiene que resolver con las dos piernas. Además, al organizar la tarea por los dos lados, las filas son más cortas y cada jugador toca muchas más veces el balón.

Durante todos los bloques, los dos entrenadores dan feedback individual: corregimos el apoyo, la orientación del cuerpo y la superficie de contacto, que es lo que de verdad hace progresar la pierna no dominante.

Qué puede hacer tu hijo en casa

La sesión semanal marca el camino, pero unos minutos extra en casa o en el parque aceleran mucho el proceso:

  • Conducciones cortas usando solo la pierna no dominante, con cambios de dirección suaves.
  • Pases contra una pared alternando piernas: primero parado, después controlando y pasando con la misma pierna.
  • Toques de habilidad empezando y terminando siempre con la pierna mala.
  • Jugar partidillos con amigos con una regla: gol con la pierna no dominante vale doble.

Lo importante es la constancia, no la duración. Mejor poco tiempo varias veces por semana que una sesión larga de vez en cuando.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad conviene empezar a trabajar las dos piernas?

Cuanto antes, mejor. En edades tempranas el jugador todavía no tiene tan asentada la preferencia por una pierna y lo integra de forma natural. Aun así, nunca es tarde: también vemos progresar mucho a jugadores de infantil, cadete y juvenil cuando lo trabajan con constancia.

¿Cuánto tiempo se tarda en notar la mejora?

Depende de cada jugador y de lo que practique fuera de la sesión. Lo que sí vemos en nuestros grupos es que, con trabajo semanal y feedback individual, la pierna no dominante empieza a aparecer en los partidos mucho antes de lo que las familias esperan.

¿La tecnificación sustituye al entrenamiento del club?

No, lo complementa. En el club el entrenador trabaja con muchos jugadores a la vez y prepara partidos. En la tecnificación nos centramos en la técnica individual de cada jugador, con grupos reducidos y mucho más contacto con el balón.

Ven a probarlo

Entrenamos en la AD Complutense y en Gredos San Diego Alcalá, con jugadores y jugadoras de 5 a 17 años. La cuota es de 65 € al mes, sin matrícula y con la equipación incluida.

Si quieres que tu hijo o tu hija empiece a jugar con las dos piernas, reserva su plaza o escríbenos por WhatsApp y te contamos qué grupo encaja mejor con su edad.